{"id":18959,"date":"2019-07-24T09:55:26","date_gmt":"2019-07-24T07:55:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/?p=18959"},"modified":"2019-11-22T10:49:21","modified_gmt":"2019-11-22T08:49:21","slug":"disjointed-work-life-balance","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/disjointed-work-life-balance\/18959\/","title":{"rendered":"Un problema de ciberseguridad: el desequilibrio entre la vida personal y laboral"},"content":{"rendered":"<p>La l\u00ednea que divide la vida personal y profesional cada vez es m\u00e1s difusa. La gente suele estar m\u00e1s horas en la oficina que en casa. Es m\u00e1s, <a href=\"https:\/\/blog.rescuetime.com\/work-life-balance-study-2019\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">hasta una cuarta parte<\/a> realiza tareas corporativas fuera de la oficina. Esto apunta a que el equilibrio entre el trabajo y la vida personal es imposible en la sociedad moderna.<\/p>\n<p>La falta de separaci\u00f3n de las tareas que ejecutamos en el trabajo y las cosas que hacemos en casa podr\u00edan ser consecuencia de un r\u00e1pido aumento en la cantidad de informaci\u00f3n digital a la que nos enfrentamos. Nuestras vidas personales y profesionales ahora dependen de estos datos almacenados en las redes sociales y en las cuentas de correo electr\u00f3nico, documentos digitales y carpetas compartidas. Nuestro reciente <a href=\"https:\/\/www.kaspersky.com\/blog\/digital-clutter\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">estudio<\/a> demuestra un gran caos en los archivos corporativos y en la gesti\u00f3n de credenciales.<\/p>\n<h3>El fin del equilibrio entre el trabajo y la vida<\/h3>\n<p>Trabajar en una oficina de 9 a 5 tiene una serie de beneficios muy claros: un trabajo, sueldo y horario estable. Pero este horario ya no se cumple. Ahora se espera que trabajemos un poco m\u00e1s, ya sea por una reuni\u00f3n extraordinaria, una fecha de entrega muy ajustada o, incluso, la fiesta de Navidad. Millones de trabajadores necesitan trabajar hasta tarde para poder realizar su trabajo con eficiencia. De hecho, se estima que los trabajadores de <a href=\"https:\/\/www.telegraph.co.uk\/travel\/maps-and-graphics\/nationalities-that-work-the-longest-hours\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">M\u00e9xico trabajen una media de 43 horas a la semana<\/a>, sigui\u00e9ndoles de cerca los trabajadores de Costa Rica, Grecia y Corea del Sur.<\/p>\n<p>Estas circunstancias, aunque est\u00e1n aceptadas, han provocado que los trabajadores tengan que hacer malabares con sus vidas profesionales y personales. Dejar cosas personales en la oficina y realizar tareas dom\u00e9sticas en nuestra mesa de trabajo es muy com\u00fan. Es normal que los trabajadores tengan una muda de ropa en la oficina, por tanto, \u00bfpor qu\u00e9 no \u00edbamos a hacer lo mismo con la informaci\u00f3n digital? Tener acceso a los datos que necesitamos, independientemente de su uso, tanto en casa como en la oficina facilita mucho las cosas.<\/p>\n<p>El gran problema al que se pueden enfrentar las empresas con este comportamiento es que el personal puede descuidar el almacenamiento de la informaci\u00f3n corporativa. Los trabajados que prefieren almacenar esta informaci\u00f3n en sus dispositivos personales no siempre son tan precavidos como para garantizar su seguridad. Evidentemente, esto repercute enormemente en la empresa afectada.<\/p>\n<h3>Las empresas tienen que gestionar los datos y al personal<\/h3>\n<p>Mientras que los trabajadores luchan por gestionar la informaci\u00f3n personal y corporativa, las empresas tienen la ardua tarea de supervisar y proteger un creciente n\u00famero de archivos y datos. Nuestro estudio revel\u00f3 que el 80 % de los empleados no se creen responsables de que los correos electr\u00f3nicos, archivos y documentos cuenten con los permisos de acceso adecuados, ya los hayan creados ellos o no.<\/p>\n<p>Los datos personales sensibles, informaci\u00f3n de pagos y c\u00f3digos de autorizaci\u00f3n son solo algunos de los ejemplos de los datos que las empresas conf\u00edan diariamente para que se ejecuten de manera eficiente. Pero el personal no almacena esta informaci\u00f3n de forma segura o correcta. Solo un poco m\u00e1s de la mitad (el 56 %) de los empleados eliminan de forma regular los objetos desactualizados del buz\u00f3n de su correo electr\u00f3nico y tan solo un tercio (34 %) se deshace de los archivos que ya no necesitan en sus discos duros.<\/p>\n<p>Este desorden digital es un problema a\u00fan m\u00e1s serio cuando la informaci\u00f3n se almacena en lugares en los que es complicado controlarla, como la nube o las carpetas compartidas o cuando se transfieren los archivos. Si a esto le a\u00f1ades el r\u00e1pido aumento en el n\u00famero de archivos que se generan, resulta m\u00e1s complicado para las organizaciones gestionar la informaci\u00f3n corporativa. A pesar de todo, siguen siendo los responsables de garantizar que no se pueda acceder f\u00e1cilmente a los datos sensibles o confidenciales y de encontrar qui\u00e9nes no tienen permitido acceder a ellos. Por ejemplo, si un empleado puede toparse con los salarios de sus compa\u00f1eros, \u00bfpor qu\u00e9 no iba a hacerlo un ciberdelincuente?<\/p>\n<p>Las empresas conf\u00edan en su personal para que los apoyen en la gesti\u00f3n segura de los datos. Si los empleados y las organizaciones pueden afrontar juntos el desaf\u00edo de la seguridad de la informaci\u00f3n, es mucho m\u00e1s probable que se promueva una \u00e9tica y cultura corporativa en la que todos se interesen por la protecci\u00f3n de la empresa y se ayuden mutuamente para conseguirlo. Y por ello es tan importante formar a los empleados, para que comprendan la importancia de la seguridad de los datos, su papel en todo ello y los pasos que deben seguir para garantizar su protecci\u00f3n. Solo entonces podr\u00e1n gestionar mucho mejor su informaci\u00f3n profesional y personal.<\/p>\n<h3>Aliviar la presi\u00f3n<\/h3>\n<p>Seg\u00fan nuestra experiencia y opini\u00f3n, el desorden digital no es el problema, ya sea en la vida personal o en el trabajo. El problema est\u00e1 en que la responsabilidad del personal es insuficiente y en su incapacidad para elegir y utilizar diferentes ambientes para diferentes prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>Cada uno tiene una experiencia diferente. Lo m\u00e1s probable es que las personas mayores, que en muchas ocasiones se sienten menos c\u00f3modas con las nuevas tecnolog\u00edas, sean m\u00e1s reticentes a la hora de compartir sus contrase\u00f1as que los j\u00f3venes, incluso aquellos que son demasiado j\u00f3venes para asumir la responsabilidad total de sus acciones personales. A su vez, todos conocemos a gente que se siente m\u00e1s c\u00f3moda trabajando en espacios organizados y otras que hacen mucho m\u00e1s en medio de pilas de papeles (\u00a1no es un desastre, es otro tipo de entorno!).<\/p>\n<p>Por tanto, en lugar de centrarse en la instalaci\u00f3n de soluciones corporativas en dispositivos personales (es complicado, incluso imposible en algunos pa\u00edses) o en intentar cambiar los h\u00e1bitos de los empleados asust\u00e1ndolos, necesitamos crear entornos que equilibren la seguridad y la comodidad para los diferentes tipos de informaci\u00f3n y procesos empresariales. Y, lo que es m\u00e1s importante, debemos explicar la diferencia entre el trabajo que es totalmente interno a la empresa y los espacios en los que los empleados se comunican y colaboran con personas externas.<\/p>\n<p>Cualquiera puede ordenar su propio frigor\u00edfico (o una mesa de oficina o una soluci\u00f3n en la nube), pero este debe ser c\u00f3modo y seguro para todos. Para ello, es necesario adoptar una serie de reglas y conocimientos comunes. Y, evidentemente, alguien tiene que reforzar esas reglas para que los h\u00e1bitos de los empleados no interfieran en las necesidades de la empresa, ni en las necesidades ni la comodidad de los empleados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los trabajadores que prefieren almacenar esta informaci\u00f3n en sus dispositivos personales no siempre son tan precavidos como para garantizar su seguridad.<\/p>\n","protected":false},"author":2498,"featured_media":18960,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2202,2754,2755],"tags":[2175],"class_list":{"0":"post-18959","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-business","8":"category-enterprise","9":"category-smb","10":"tag-desorden-digital"},"hreflang":[{"hreflang":"es","url":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/disjointed-work-life-balance\/18959\/"},{"hreflang":"en-in","url":"https:\/\/www.kaspersky.co.in\/blog\/disjointed-work-life-balance\/16236\/"},{"hreflang":"en-ae","url":"https:\/\/me-en.kaspersky.com\/blog\/disjointed-work-life-balance\/13744\/"},{"hreflang":"en-us","url":"https:\/\/usa.kaspersky.com\/blog\/disjointed-work-life-balance\/18224\/"},{"hreflang":"en-gb","url":"https:\/\/www.kaspersky.co.uk\/blog\/disjointed-work-life-balance\/16241\/"},{"hreflang":"es-mx","url":"https:\/\/latam.kaspersky.com\/blog\/disjointed-work-life-balance\/15042\/"},{"hreflang":"it","url":"https:\/\/www.kaspersky.it\/blog\/disjointed-work-life-balance\/17685\/"},{"hreflang":"ru","url":"https:\/\/www.kaspersky.ru\/blog\/disjointed-work-life-balance\/23222\/"},{"hreflang":"tr","url":"https:\/\/www.kaspersky.com.tr\/blog\/disjointed-work-life-balance\/6242\/"},{"hreflang":"x-default","url":"https:\/\/www.kaspersky.com\/blog\/disjointed-work-life-balance\/27692\/"},{"hreflang":"fr","url":"https:\/\/www.kaspersky.fr\/blog\/disjointed-work-life-balance\/12042\/"},{"hreflang":"pt-br","url":"https:\/\/www.kaspersky.com.br\/blog\/disjointed-work-life-balance\/12129\/"},{"hreflang":"pl","url":"https:\/\/plblog.kaspersky.com\/disjointed-work-life-balance\/11002\/"},{"hreflang":"de","url":"https:\/\/www.kaspersky.de\/blog\/disjointed-work-life-balance\/19816\/"},{"hreflang":"ja","url":"https:\/\/blog.kaspersky.co.jp\/disjointed-work-life-balance\/23841\/"},{"hreflang":"nl","url":"https:\/\/www.kaspersky.nl\/blog\/disjointed-work-life-balance\/24109\/"},{"hreflang":"ru-kz","url":"https:\/\/blog.kaspersky.kz\/disjointed-work-life-balance\/18738\/"},{"hreflang":"en-au","url":"https:\/\/www.kaspersky.com.au\/blog\/disjointed-work-life-balance\/23028\/"},{"hreflang":"en-za","url":"https:\/\/www.kaspersky.co.za\/blog\/disjointed-work-life-balance\/22968\/"}],"acf":[],"banners":"","maintag":{"url":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/tag\/desorden-digital\/","name":"desorden digital"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18959","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2498"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18959"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18959\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19764,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18959\/revisions\/19764"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18959"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18959"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.kaspersky.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18959"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}