Las dificultades de criar a niños conectados

Nuestros hijos viven todo el día conectados a Internet. ¿Qué hacen online? ¿Comparten datos personales con extraños? ¿Les damos buen ejemplo?

Los padres de hoy en día se enfrentan a la dificultad de que sus hijos se están criando en un mundo en el que la realidad también existe en formato virtual.

Están a años luz de cuando tú y yo nos criamos ya que estamos criando una nueva generación de nativo-digitales que no conocerá el mundo sin un smartphone. En Kaspersky Lab nos interesan los cambios de reacción de las personas hacia el modo en que nos conectamos y hacemos uso de nuestro mundo virtual.

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Recientemente, llevamos a cabo una encuesta llamada “Crecer online“. En la primera parte de la investigación, hablamos de lo que esconden los niños a sus padres. Hoy, veremos lo realmente conectados que están nuestros hijos. Cuando recibí mi copia del informe, respiré hondo un par de veces y también pensé en la concepción que tengo de mis hijos y en cómo su conectividad no es comparable con nada que ya hayamos visto.

Los resultados principales del estudio arrojaron un par de datos interesantes que harán que cualquier padre se pare a pensar en lo que han pasado por alto:

  • El 44 % de los menores de entre 8 y 16 años están constantemente online.
  • El 73 % de los menores de entre 14 y 16 años no pueden imaginarse la vida sin un smartphone.
  • Un tercio de los jóvenes han mentido sobre su edad.
  • El 40 % revela información personal sobre sí mismos y/o su familia.

Alarmante, ¿verdad?

Internet como salvavidas

Quizá el dato menos impactante sea que el 44 % de los niños admite estar constantemente online. Aunque la cifra te parezca menor de lo que crees, si analizamos un poco más los datos, Estados Unidos y Rusia están mucho más conectados con un 83 % y un 88 % respectivamente, por lo que están online a diario.

A pesar del alto índice de conectividad, la mayor parte de los padres (el 56 %) dan a sus hijos teléfonos para que puedan estar siempre en contacto en el caso de que les necesiten o de que ocurra un accidente.

Otro hecho que los padres deberían tener en cuenta es que, de los niños encuestados, el 31 % admite haber hecho una transacción financiera a través de Internet y les gustaría volver a hacer una. La cifra incluye las compras dentro de aplicaciones.

¿Qué hacen online?

Aunque la respuesta visceral sería decir que los niños usan demasiado Snapchat, Instagram o Facebook, la cuestión es que la encuesta mostró que las redes sociales se encuentran en la posición tercera y cuarta de entre las chicas y los chicos encuestados.

¿Qué puñetas están haciendo?

Para el 54 % de los chicos, los juegos online van a la cabeza de la lista, mientras que la actividad principal del 41 % de las chicas es el visionado de películas.

Apéndice extra

Levanta la mano si te llevas a la cama tu smartphone. Sé sincero.

Ahora levanta la mano si esperas que tu hijo no haga lo mismo. Deja de engañarte.

La alarmante tendencia que vemos en los adultos que se llevan el móvil a la cama ha pasado a sus hijos. Menos de la mitad de los encuestados respondió llevar el móvil a la cama, pero la cifra se eleva hasta el 64 % en adolescentes de 14 a 16 años.

Desafortunadamente, la dependencia de los teléfonos no está directamente ligada con la hora de sueño. El 40 % de los padres encuestados admite que sus hijos utilizan el teléfono durante las comidas, mientras que el 53 % lo utiliza durante reuniones sociales con familia o amigos.

¿Que yo comparto demasiado? Nunca.

Con todo esto de la conectividad, pensarás que los niños tienen mucho cuidado con lo que comparten, con las aplicaciones y/o con las redes sociales. Como se menciona en el documento de síntesis, el 40 % de los encuestados admite compartir públicamente datos personales.

Aunque te tomes a broma que lo niños necesiten aprender, ten en cuenta que el 57 % de los encuestados utiliza su verdadero nombre en la red, el 47 % utiliza su edad real y el 40 % comparte a qué escuela van.

Esos pequeños datos crean un perfil para los ciberdelincuentes, lo que les permiten secuestrar, suplantar o acosar a los niños.

Si a esos datos añades que el 14% comparte dónde vive y el 11 % comparte las ganancias de sus padres, ya tienes todos los ingredientes para ser una víctima potencial de los delincuentes. Hay que enseñarles la gran importancia de la privacidad.

Lo que se esconde detrás

En general, 6 de cada 10 niños encuestados se preocupa por el acoso cibernético y solo el 4 % ha admitido haber sido víctima alguna vez. Aunque es fácil decir que el acoso nunca te sucederá, no es cierto. De los encuestados, el 20 % conoce a alguien que ha sido ciberacosado y el 7 % admite haber participado en algún acoso cibernético.

En la encuesta, los padres de los acosados nos cuentan una historia. El 72 % de los padres encuestados menciona que la experiencia fue horrible, el 41 % de los niños estuvieron desamparados, el 37 % había perdido la autoestima y el 30 % había bajado su rendimiento escolar.

¿Qué pueden hacer los padres?

No existe una guía para educar a los niños sobre Internet. La tecnología evoluciona tan rápido que es difícil predecir los cambios cada mes, imaginad predecir los de dentro de cinco años. Puede que lo mejor que podamos hacer como padres sea, sin duda, mantener el diálogo y la relación de confianza con nuestros hijos y asegurarnos de que se sienten cómodos para hablar de cualquier tema. También debemos enseñarles lo que está bien y lo que está mal, igual que nuestros padres hicieron con nosotros, con la responsabilidad de añadir la noción “virtual”, algo que nuestros padres no conocían en aquella época.

La primera parte de la encuesta está disponible aquí.

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