Los siete cabritillos y la autentificación de múltiples factores

23 Sep 2019

Nuestros antepasados no tenían ordenadores, pero no hay duda de que sabían cómo mantener a salvo a los niños. Ya hemos utilizado Caperucita roja como una guía para explicar los ataques Man-in-the-Middle, el establecimiento de comunicación y el phishing. Ahora vamos a hablar sobre la autentificación de doble factor (2FA) y la seguridad biométrica y, para ello, vamos a utilizar un cuento algo menos conocido: El lobo y los siete cabritillos.

Analizamos el cuento El lobo y los siete cabritillos en términos de ciberseguridad

El lobo y los siete cabritillos

El lobo y los siete cabritillos ilustra a la perfección el concepto de la autentificación. Para quien no lo conozca, este cuento está protagonizado por una familia compuesta por una cabra y sus siete cabritillos. Cuando la madre se marcha a por comida, les pide a los niños que no dejen entrar al lobo (pues de ser así, se los comerá) y les enseña a reconocer las diferencias en su voz y en el color de su pelaje.  Al salir la madre, el lobo llama a la puerta. Como sabe que su voz es muy grave, la cambia para que piensen que se trata de su madre, pero los cabritillos recuerdan que tienen que mirar por debajo de la puerta y ven las patas oscuras y peludas del lobo. Una vez más, los niños niegan su entrada. Entonces, el lobo disfraza sus pezuñas espolvoreando harina sobre ellas para que parezcan blancas, al igual que las de la madre de los cabritillos. Finalmente, consigue convencer (y comerse) a los niños. Este vídeo cuenta toda la historia.

Pero los ciberdelincuentes no intentan comerse a sus víctimas, por lo que solo nos interesa la primera parte en la que el lobo intenta entrar a la casa de los cabritillos. Vamos a analizar detenidamente qué sucede realmente.

  1. La madre de los cabritillos se adentra en el bosque después de advertir a sus hijos que no abran la puerta a desconocidos.
  2. Entonces el lobo se acerca haciéndose pasar por la madre y pide a los niños que le dejen entrar. Los cabritillos perciben de inmediato que la voz del lobo no suena como la de su madre, por lo deciden no abrir la puerta.

Esto nos recuerda mucho a la autentificación biométrica. Aunque el lobo sabía lo que tenía que decir (la frase de contraseña), conocer las palabras exactas no es suficiente. En este caso, para entrar a la casa de los cabritillos, este usuario tiene que pasar por el reconocimiento de locutores.

  1. Entonces el lobo modifica su voz para que suene más suave (los métodos que utiliza pueden variar dependiendo del narrador). Pero, aunque consigue pasar el control del reconocimiento de locutores, los cabritillos le niegan la entrada, ya que ven sus patas oscuras por debajo de la puerta.

Es decir, no basta con conocer la contraseña para poder entrar a la casa, ni siquiera con pasar el reconocimiento de voz. También hace falta la huella digital patita correcta. Necesitamos otro factor biométrico. Aunque alguien consiga imitar la voz del propietario de la casa, solo un usuario con una función diferenciadora tiene permitido el acceso.

  1. El lobo consigue disfrazar su patita con harina y vuelve a intentar acceder, esta vez lo consigue.

Esto es un buen ejemplo de un truco que utilizan los ciberdelincuentes para pasar la autentificación de múltiples factores. Aquí, tanto la voz como los datos biométricos de la patita son falsos. Este tipo de situaciones son muy reales, de hecho, los estafadores los utilizan en sus tácticas. Por tanto, este cuento no solo ayuda a explicar a los niños qué es la autentificación de doble factor, sino que también muestra que la seguridad biométrica no es tan fiable como puede parecer.

Cuentos de ciberseguridad para niños

Como has podido comprobar, los cuentos populares pueden ser una guía excelente de ciberseguridad para tu hijo. Si encuentras la analogía correcta, no tendrás que recurrir a las prohibiciones ni a las explicaciones extensas y aburridas. Además, estamos seguros de que Caperucita roja y El lobo y los siete cabritillos no son los únicos cuentos que muestran las trampas y los métodos para defenderte de ellas en el mundo digital. Mientras, puedes echar un vistazo a los dibujos preferidos de tu hijo, puede que también traten sobre ciberseguridad, ya sea en secreto o de forma abierta.