5 problemas de la telemedicina

Nuestro informe sobre la aplicación de la telemedicina, opiniones sobre su desarrollo y las dificultades que surgen al brindar asistencia médica en remoto.

La telemedicina promete muchos beneficios: la monitorización en remoto de las constantes vitales del paciente las 24 horas, la capacidad para conseguir una opinión experta a pesar de estar en paraderos remotos y un ahorro considerable de tiempo y recursos. En teoría, el nivel actual de tecnología permite todo esto, pero en la práctica, la telemedicina sigue enfrentándose a ciertas dificultades.

Nuestros compañeros, asistidos por Arlington Research, han encuestado a los representantes de algunas de las empresas sanitarias más importantes de todo el mundo sobre la aplicación de la telemedicina. Las preguntas desvelan sus opiniones sobre el desarrollo de este campo y, sobre todo, las dificultades a las que se enfrenta el personal sanitario a la hora de ofrecer un servicio médico en remoto. A continuación, te contamos lo que descubrieron.

La filtración de datos de pacientes

De acuerdo con el 30 % de los encuestados, los datos de los pacientes se han visto comprometidos en algún momento en sus clínicas como resultado de las sesiones de telemedicina. Teniendo en cuenta que la situación actual de la protección de la información de identificación personal (PII por sus siglas en inglés) está estrictamente regulada en estos momentos, las filtraciones pueden causar serios problemas a las instituciones sanitarias, como daños en su reputación o costosas multas.

¿Cómo solucionarlo? Antes de adoptar un nuevo proceso informático, tendría sentido realizar una auditoría externa para identificar y poner solución a los fallos de seguridad y privacidad.

La desprotección de los datos

El 42 % de los encuestados admiten que el personal sanitario encargado de las sesiones de telemedicina desconoce los procesos de protección de datos practicados en la clínica. Algo terrible. El médico (a) podría cometer un error que diera lugar a una filtración de datos y (b) ser incapaz de responder a las preguntas (cada vez más comunes) del paciente.

¿Cómo solucionarlo? En primer lugar, la institución sanitaria debe generar un documento en el que se especifique cómo se almacenan y procesan los datos y enviarlo a los empleados. Y, en segundo lugar, los médicos deberían estar más al tanto de las ciberamenazas actuales. Esto reduciría las posibilidades de error.

La elección de un software erróneo

El 54 % de los encuestados afirma que sus instituciones ofrecen el servicio de telemedicina con un software que no está diseñado para dicho propósito. Esto también podría causar filtraciones debido a las limitaciones técnicas de las plataformas de software utilizadas o las vulnerabilidades no parcheadas contenidas en ellas.

¿Cómo solucionarlo? Siempre que sea posible, utiliza un software diseñado específicamente para fines sanitarios. Realiza una auditoría de seguridad de todas las aplicaciones utilizadas para poder ofrecer este servicio en remoto.

Errores en el diagnóstico debido a las limitaciones técnicas

El 34 % de las organizaciones ha experimentado algún caso de error de diagnóstico debido a una foto o imagen de mala calidad. Este problema es en parte consecuencia del anterior: el software de videoconferencias a menudo reduce automáticamente la calidad de la imagen para garantizar una sesión sin interrupciones. Pero los problemas pueden surgir también debido a los servidores saturados o los canales de comunicación.

¿Cómo solucionarlo? Por desgracia, no todo aquí depende de las empresas sanitarias, este problema también puede deberse a la baja calidad por parte del equipo del cliente. Igualmente, la empresa debe hacer todo lo posible para reducir las posibles complicaciones ofreciendo una opción de reserva (si se utilizan servidores locales para teleconferencias) y un canal de comunicación adicional.

Sistemas operativos heredados

El 73 % de las empresas que ofrecen el servicio de telemedicina utilizan sistemas operativos heredados. En algunos casos, esto se debe a los requisitos de compatibilidad, pero también puede deberse a los costes de actualización o a la falta de un equipo informático cualificado. Un sistema muy antiguo y vulnerable en la red puede servir como un punto de entrada para los atacantes y utilizarse para robar datos de pacientes y sabotear los procesos de telemedicina.

¿Cómo solucionarlo? No hace falta decir que los sistemas operativos deberían actualizarse lo antes posible. No obstante, no siempre es factible, por ejemplo, cuando se usa equipo médico obsoleto. En este caso, recomendamos el aislamiento de los sistemas vulnerables en un segmento de red independiente y sin conexión y adaptar soluciones de seguridad especializadas que operen en modo de denegación por defecto.

Para más información sobre la telemedicina y nuestra encuesta, puedes visitar nuestro informe de riesgos y oportunidades en la telemedicina.

 

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