Habla el idioma de tus hijos

Estudiar las consultas de búsqueda más populares entre los niños te puede ayudar a mejorar la comunicación con tu hijo.

Primero fueron el Minecraft y el Fortnite. Luego, mi hijo pequeño se aficionó a los patinetes de acrobacias: su vocabulario se llenó de palabras como “puntos”, “rampas” y diferentes marcas y nombres de trucos, algunos de los cuales me resultaban muy difíciles de entender. ¿Un ejemplo? Fácil: intenta averiguar qué es un 540.

Ahora está metido en el mundo del grafiti. Espero que las “piezas”, “firmas” y “burners” que tiene por las paredes de edificios abandonados acaben dando paso a actividades más centradas en el ámbito de la caligrafía y el diseño. Pero por ahora tengo que vigilar los “botes” y los “recambios” que también dejan huella en mi casa, por no hablar de sus reflexiones sobre los distintos tipos de rotuladores, markers, dabbers y los diferentes estilos de arte callejero. En resumen: muchas palabras nuevas.

Todos estamos de acuerdo en que la mejor forma de relacionarse con un niño y conocer sus intereses y sus problemas es realizando actividades conjuntas. A mí me encanta dibujar, así que encontrar un lenguaje común con mi hijo no me resulta tan difícil. Pero no siempre es así. Las aficiones de los niños de hoy en día suelen ser muy diferentes a las de sus padres. Y tampoco es fácil encontrar el tiempo suficiente como para realizar estas actividades conjuntas y pasar más tiempo de calidad juntos. El estrés del trabajo, miles de tareas domésticas por hacer y… ahora, cuando estoy cerca, mi hija gira tímidamente la pantalla de su iPad, mientras observa unas figuritas con unas cabezas gigantes vestidas de forma elegante.

¿Qué es esto? ¿Se trata solo de un dibujo animado o está interactuando en una comunidad online que no es para niños? Preguntar directamente no es la mejor estrategia. A esta edad, los adolescentes son muy herméticos con lo que les gusta, aunque sean cosas totalmente inocentes. Quieren tener su propio espacio y sus secretos, alejados de los adultos.

Otra cosa muy diferente es que muestres interés de una forma natural por el tema. ¿Gacha Life? Claro, ¡lo sé todo sobre eso! (lo he buscado en Google tras escuchar a mi hija hablar de ello por teléfono). Y así es como encontramos un lenguaje común. Lo que llevó a un diálogo constructivo.

Dónde encontrar estas palabras

En mi caso, la palabra clave salió de la propia boca de mi hija. Pero ¿cómo averiguar los intereses de tu hijo si nunca habla de ellos? Una forma es fijarse en lo que han buscado en Internet e investigar cualquier término que te resulte desconocido.

Si tienes acceso al navegador que utiliza tu hijo, o si usa tu ordenador, puedes ver simplemente su historial de búsqueda. Si tus hijos de pillan, ten por seguro que alguna bronca por su parte te llevarás y más aun teniendo en cuenta que se suelen dar cuenta de estas cosas muy rápido.

Otra opción es el software de control parental, que respeta la privacidad de tu hijo, pero tiene la opción de enviarte informes resumidos sobre sus intereses en Internet, además de advertencias y avisos en el caso de que busque algo inapropiado. Como comentábamos, puedes utilizar esta información para buscar en Google palabras desconocidas y utilizar tus nuevos conocimientos para abordar el delicado tema de los intereses de tu hijo.

Una tercera opción es informarse sobre las búsquedas de los niños que son tendencia en la actualidad. Por ejemplo, nuestro informe de Kaspersky Safe Kids ofrece un resumen de las principales búsquedas y tendencias del año. Sabemos que tu pequeño Jose es único, pero incluso el niño más bueno y perfecto del mundo se ve tentado por las modas y la cultura popular (y, admítelo, tú también).

Por lo tanto, sabiendo algunas palabras o conceptos que están de moda, es probable que puedas acceder, poco a poco, al mundo interior de tu hijo. Incluso si su respuesta es: “¿Qué? ¿Gacha? Eso es para críos. A mí me gusta más…”. Aquí tienes tu oportunidad de interactuar…

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