Una ruptura es un cambio radical, de esos que ponen tu vida del revés. El orden habitual de las cosas, en el que dos personas compartían los mismos intereses, los mismos momentos y, a menudo, incluso el mismo espacio físico, se desmorona en un instante y deja a cada uno en su propio mundo.
Además, las parejas no solo están unidas en la vida real, sino también en el mundo digital. Suscripciones compartidas, direcciones y contraseñas guardadas, acceso a un almacenamiento conjunto en la nube: todo esto solía formar parte de la vida cotidiana. Superar a esa persona emocionalmente puede llevarte mucho tiempo, claro, pero hay cosas que puedes hacer ya mismo para reforzar tu seguridad, aunque no te ayuden a olvidar a tu ex.
Aquí te contamos lo que tienes que comprobar después de una ruptura, qué servicios debes dar de baja y por qué deberías hacerlo aunque la ruptura haya sido amistosa.
Higiene digital: tu póliza de seguro
Impedir que tu ex acceda a tus cuentas en línea no es paranoia, sino velar por tu propia seguridad. Una ruptura no interrumpe automáticamente vuestros vínculos digitales: cualquier acceso que os hayáis concedido mutuamente durante la relación sigue activo hasta que alguien lo desactive manualmente. La mayoría de las veces, nadie está tramando aprovecharse de ello, pero aun así puede dar lugar a cualquier cosa, desde momentos incómodos hasta un riesgo real de que te rastreen.
Tomemos el ejemplo de Aleta Dignard-Fung, de Las Vegas, que le ha contado a NPR que, después de romper con su novio, no se dio cuenta de inmediato que él tenía su contraseña de Spotify. Un día, mientras se duchaba con la música puesta, se dio cuenta de que su lista de reproducción había cambiado de repente. Su ex se había conectado desde otro dispositivo y había empezado a poner las canciones que él había elegido. “Era algo así como las guerras de Spotify. Pasamos unos 10 minutos tratando de imponer mutuamente nuestras canciones”, admitió. Pero las consecuencias no siempre son tan leves.
La asesora sentimental Susan Winter ha compartido un caso de su propia experiencia profesional en esa misma entrevista. Uno de sus clientes no conseguía olvidar a su exnovia después de que rompieron. Los dos compartían una cuenta de OpenTable, el servicio de reservas de restaurantes, y ella nunca le había quitado el acceso. Empezó a rastrear sus reservas: adónde iba, a qué hora y con cuántas personas. Así es como se mantenía al tanto de si había aparecido alguien nuevo en la vida de ella.
Estas dos historias, aunque muestran un comportamiento muy diferente por parte de las exparejas implicadas, tienen en común la misma causa principal: cuentas que nunca se bloquearon a tiempo. En el primer caso, condujo a un momento incómodo. En el segundo, condujo a la ansiedad y una sensación real de que te observen. Para asegurarte de que no te pase nada de esto, vale la pena repasar una lista de comprobación rápida.
Cierra las sesiones de tu pareja
En la configuración de tus redes sociales, aplicaciones de mensajería, correo electrónico y otros servicios importantes, abre la lista de sesiones activas y cierra sesión en todas ellas, excepto en tus dispositivos actuales.
Cambia tus contraseñas
Actualiza las contraseñas de cualquier cuenta importante que tu pareja pueda conocer; por ejemplo, si has usado una fecha significativa como contraseña. Si has usado la misma contraseña en varios servicios, cámbiala en todos ellos. Ya que estás, revisa tus preguntas de seguridad y tu correo electrónico o número de teléfono de respaldo para recuperar la cuenta; ninguno de los dos debería seguir vinculado a tu ex. Para evitarte la molestia de tener que memorizar nuevas credenciales y, al mismo tiempo, reforzar tu seguridad, te recomendamos que uses un administrador de contraseñas: te generará una contraseña única y segura para cada cuenta, y la guardará y sincronizará en todos tus dispositivos. Lo único que tendrás que recordar es una única contraseña principal.
Comprueba la autenticación de dos factores y los dispositivos de confianza
Asegúrate de que los códigos de verificación solo lleguen a tu propio dispositivo. Elimina los dispositivos de tu pareja de la lista de dispositivos de confianza; puedes hacerlo en la configuración de tus cuentas de Apple y Google.
Separa tus cuentas compartidas de Apple y Google
Si has compartido una cuenta de Apple o Google, cierra sesión en ella. Desactiva Compartir en familia, iCloud y las copias de seguridad. Comprueba también tus álbumes de fotografías compartidos: todo lo que se suba allí automáticamente también lo podrá ver tu ex.
Comprueba tus suscripciones
Si compartiste alguna suscripción, servicios de streaming, planes familiares, ese tipo de cosas, cancélalas o crea otras nuevas y vincula tu propia tarjeta.
Comprueba tus tarjetas bancarias
Si la tarjeta de tu ex está vinculada a un marketplace, una aplicación de repartos a domicilio o un servicio de transporte compartido, quítala de tus métodos de pago guardados. Si tu tarjeta está vinculada a su cuenta y ya no tienes acceso a ella, lo más seguro es pedir que te la vuelvan a emitir.
Revocar el acceso al hogar inteligente
Impide que tu ex tenga acceso a cámaras, timbres con vídeo, localizadores GPS y altavoces inteligentes. Si los dispositivos estaban en una cuenta compartida, cambia la contraseña o pásalos a tu cuenta personal.
Revisa tu configuración de privacidad
Comprueba la configuración de privacidad de todas tus cuentas de los principales servicios y las redes sociales con nuestra herramienta en línea gratuita, Privacy Checker. Te guía paso a paso por una configuración de privacidad adaptada a tu sistema operativo, plataforma e incluso a tu navegador.
Si ves indicios de acoso
Ponte en contacto con organizaciones de defensa o de asistencia jurídica; te pueden ayudar a decidir cuál es la mejor forma de proceder. También vale la pena contar con tu familia y tus amigos más cercanos, que pueden apoyarte en una situación difícil. En dispositivos Android, puedes usar nuestra solución de seguridad con la función Quién me está espiando. Está pensada para ayudarte a detectar el acoso y el seguimiento a fin de que puedas tomar las medidas adecuadas para protegerte. La función incluye lo siguiente:
- Detección de stalkerware. Detecta aplicaciones diseñadas para supervisar en secreto tu vida y recopilar datos que jamás querrías que se compartieran con otras personas.
- Escáner de dispositivos. Detecta los rastreadores ocultos que le permiten a alguien seguir tus movimientos y saber siempre dónde estás.
- Control de permisos. Muestra qué aplicaciones tienen acceso a permisos que podrían facilitar que alguien te espíe o ponga en riesgo tu privacidad.
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