Cinco reglas para evitar que las cámaras IP te espíen

Repasamos las reglas clave para configurar las cámaras IP y dispositivos relacionados para que no termines protagonizando un reality show, ya sea en casa, en un hotel o en un alojamiento de alquiler.

Cómo protegerte del espionaje a través de la cámara web: cinco pasos sencillos

Hoy en día, puede parecer que hay una cámara mirándonos desde cada dirección: un timbre con vídeo junto a la puerta principal, la cámara web de un ordenador portátil en la oficina en casa, un monitor para bebés IP en la habitación de los niños, un televisor inteligente con cámara y micrófono en el dormitorio, un robot aspirador con una cámara de navegación que deambula por la casa… ¡Hasta un comedero inteligente para gatos te podría estar espiando! Y cualquiera de estas cámaras puede convertirse fácilmente en una herramienta útil para extorsionadores, chantajistas o simplemente actores maliciosos curiosos.

No tienes que buscar muy lejos para encontrar ejemplos. Corea del Sur, finales de 2025: no se pirateó un único dispositivo, sino 120 000 cámaras IP. Los delincuentes vendían imágenes íntimas y grabaciones de la vida cotidiana de las personas por suscripción en chats privados.

En este artículo, analizamos exactamente de dónde proviene la amenaza y describimos cinco reglas que pueden reducir en gran medida tus posibilidades de convertirte en la estrella del espectáculo de un voyerista.

Casos de vigilancia de la vida real

Pornografía hotelera por suscripción

Por desgracia, las denuncias de cámaras miniatura que se descubren en habitaciones de hotel y apartamentos de alquiler se han vuelto muy frecuentes. Técnicamente, estas pertenecen a una categoría independiente de dispositivos: “cámaras espía” disfrazadas de tomas de corriente, detectores de humo o despertadores. Más adelante explicaremos cómo detectarlas.

Los delincuentes no solo publican imágenes de cámaras espías, hasta las transmiten en vivo. Por supuesto, el acceso a vídeos íntimos no es gratuito. En algunas regiones, los delincuentes han construido toda una infraestructura en torno a las cámaras espía: algunas personas instalan las cámaras, otras procesan las imágenes, mientras que otras venden el acceso a través de la red oscura o aplicaciones de mensajería. Las víctimas generalmente descubren que había una cámara oculta en su habitación de hotel por pura casualidad, después de encontrar vídeos de ellas mismas en sitios pornográficos.

Caza de automovilistas

Otro vector de ataque popular es la piratería de dashcams que se pueden conectar a Internet. Estos dispositivos son objetivos tentadores para los atacantes: su seguridad suele ser débil, mientras que las imágenes muestran claramente matrículas, señales de tráfico y direcciones en los edificios. Las grabaciones también contienen metadatos detallados, incluidas fechas exactas, coordenadas GPS y más.

Esto puede permitir a los delincuentes identificar las rutas habituales de una víctima, determinar dónde está estacionado su coche o incluso escuchar a escondidas las conversaciones con los pasajeros. Puede haber suficiente información para la vigilancia a gran escala, el robo de automóviles o incluso el chantaje si la cámara graba conversaciones y vídeos dentro del coche.

Acoso

No todas las imágenes de cámaras robadas son el resultado de ataques de ciberdelincuentes profesionales que buscan ganar dinero. A veces, los acosadores piratean las cámaras web para espiar a personas específicas, a menudo a alguien que conocen. Por ejemplo, en 2025 salió a la luz un caso en el que un hombre había estado espiando a sus colegas durante años a través de las cámaras IP de sus casas. Todas las víctimas eran mujeres, que no tenían ni idea de que las estaban vigilando.

En otro caso, un hombre supervisaba a su ex esposa e hija a través de un sistema de intercomunicación y cámaras IP. Ni siquiera intentó ocultar el hecho de que estaba espiando a su propia familia, e incluso le envió a su hija capturas de pantalla desde la cámara web. Como resultado, tuvo que mudarse.

¿Por qué pasa esto?

Descuido de las reglas básicas de ciberseguridad

Probablemente este sea el principal motivo por el que las cámaras IP son pirateadas. La mayoría de los usuarios nunca cambian las contraseñas predeterminadas de fábrica en sus enrutadores, dispositivos inteligentes o las aplicaciones conectadas a ellos. Estas contraseñas son esencialmente de conocimiento público. A menudo utilizan combinaciones sencillas como “admin/admin” o “root/1234”, que son conocidas en todo el mundo y se pueden adivinar en cuestión de segundos, no se requiere ningún algoritmo sofisticado. Esto es exactamente lo que permitió recientemente a atacantes piratear 120 000 cámaras en Corea del Sur.

Fabricantes de cámaras irresponsables

Incluso cuando los fabricantes aseguran que los datos de las cámaras se almacenan solo localmente, en la práctica esto suele estar lejos de la verdad. Por ejemplo, en 2022, unos investigadores descubrieron que una gama popular de cámaras de vídeo enviaba instantáneas al servidor del fabricante cada vez que una persona aparecía en la imagen. Y eso no fue todo: el acceso remoto a las grabaciones de todas las cámaras estaba disponible a través de URL generadas de una manera predecible, lo que las hacía relativamente fáciles de generar o adivinar.

Al mismo tiempo, la empresa afirmaba que sus cámaras utilizaban cifrado de extremo a extremo, almacenaban las grabaciones exclusivamente en el dispositivo y no transmitían datos a servidores externos. Por cierto, el supuesto “cifrado seguro” se implementó mediante una clave fija que era idéntica para todos los usuarios. Y la clave en sí se puede encontrar fácilmente en el código fuente publicado por el fabricante.

En resumen, si un dispositivo tiene lente y Wi-Fi, prepárate para la posibilidad de que tarde o temprano se descubra que tiene un grave fallo de seguridad.

Los motores de búsqueda para dispositivos vulnerables son cada vez más populares

Para acceder a una cámara, un atacante a menudo solo necesita saber tu dirección IP y probar algunas contraseñas comunes. Hay motores de búsqueda que no indexan sitios web, sino dispositivos y sus puertos abiertos: cámaras web, enrutadores, controladores industriales, equipos médicos, lo que sea.

Si una cámara IP no requiere nombre de usuario y contraseña, o está “protegida” por las credenciales “admin/admin” predeterminadas, se puede detectar y añadir fácilmente a la base de datos de un servicio OSINT. Los periodistas e investigadores han utilizado estos servicios para encontrar cámaras de acceso público en habitaciones de niños, oficinas, quirófanos de los hospitales, bancos y tiendas.

Entonces, ¿qué se puede hacer?

¿Qué puedes hacer en casa o en una oficina pequeña sin un equipo de seguridad especializado? Estas cinco recomendaciones sencillas pueden ayudar.

1. Investiga al fabricante

Al elegir un modelo de cámara IP, asegúrate de comprobar si las cámaras de ese fabricante han sido pirateadas antes, por ejemplo, buscando “piratería de cámara IP + nombre del fabricante“. Luego, visita la sección de Soporte del sitio web del fabricante y verifica la fecha de la actualización de firmware más reciente tanto para el modelo que estás considerando como para los modelos más antiguos.

Si descubres que el firmware no se ha actualizado hace más de seis meses, o que las actualizaciones se publican de manera irregular, es posible que quieras escoger un modelo diferente. La mayoría de las cámaras utilizan versiones integradas especializadas de Linux, y solo en los primeros seis meses de 2026 se registraron más de 2300 vulnerabilidades en el núcleo Linux. Si un fabricante no actualiza su firmware con regularidad, es casi seguro que tarde o temprano aparecerá una vulnerabilidad de seguridad en sus cámaras.

Opta por modelos de los principales fabricantes si no quieres terminar con una colección completa de vulnerabilidades y prácticamente ninguna posibilidad de que alguna vez las reparen. Las cámaras baratas de empresas desconocidas con funcionalidades limitadas y protección débil pueden terminar costándote mucho.

2. Desactiva las funciones innecesarias

Cuantos menos servicios de almacenamiento en la nube de terceros haya en tu sistema de vigilancia, mejor. Al elegir una cámara, busca una ranura para tarjeta microSD o compatibilidad con un dispositivo de almacenamiento conectado a la red (NAS), para que puedas almacenar todas las grabaciones de manera local.

Idealmente, la cámara debería poder funcionar completamente dentro de tu red local sin transmitir datos a la nube o los servidores del fabricante, con la visualización disponible a través de la LAN o mediante una conexión segura a tu casa u oficina.

Al comprar otros electrodomésticos inteligentes, considera si de verdad necesitas una cámara incorporada, por ejemplo, en un televisor inteligente, un altavoz inteligente, un robot aspirador o un comedero automático de mascotas. Todos y cada uno de estos dispositivos amplían la superficie de ataque potencial.

Después de comprar una cámara IP, revisa su configuración (que suele estar disponible en la aplicación del fabricante o a través de la interfaz web de la cámara) y desactiva todo lo que no necesites.

  • Presta atención a las funciones relacionadas con el reconocimiento de personas, la inteligencia artificial, los permisos del sistema, la detección de otros dispositivos en la red y el almacenamiento en la nube. Si no usas una función, no dudes en desactivarla.
  • En la configuración de red, asegúrate de que el protocolo UPnP (Universal Plug and Play) esté desactivado o incluso que no aparezca como opción. UPnP puede permitir que la cámara se haga accesible a otros dispositivos a través de Internet.
  • Comprueba que el acceso P2P a la cámara web esté desactivado o no disponible, de modo que la cámara no se conecte a servidores externos y no se pueda acceder a ella desde Internet sin tu control directo.
  • Acostúmbrate a verificar quién ha iniciado sesión en tu cuenta y quién aún tiene acceso a tus grabaciones. Si le has dado a un amigo acceso a tu cámara web para que pudiera vigilar a tu perro mientras no estabas, recuerda eliminar las sesiones innecesarias después. Y si has terminado una relación hace poco, presta especial atención a si tu expareja aún tiene acceso. Para obtener más información al respecto, consulta la publicación Higiene digital después de una ruptura: qué hay que revisar y bloquear.

3. Cambia la configuración predeterminada

Los atacantes conocen desde hace años las contraseñas predeterminadas. Si no has cambiado el nombre de usuario y la contraseña de tu enrutador o cámara IP, es posible que un atacante logre acceder a ellos en cuestión de segundos.

  • Reemplaza el nombre de usuario y la contraseña predeterminados de fábrica de tu enrutador con credenciales largas y únicas. Puedes hacer esto a través de la interfaz web del enrutador. A continuación, te explicamos cómo acceder a ella. Para generar y almacenar contraseñas únicas y seguras, recomendamos utilizar Kaspersky Password Manager.
  • Si tu cámara está vinculada a una cuenta en un sitio web o en una aplicación, asegúrate de usar una contraseña segura allí también y activar la autenticación de dos factores o la autenticación de llaves de acceso siempre que sea posible. Por cierto, tanto los tokens 2FA como las llaves de acceso también se pueden almacenar en Kaspersky Password Manager y sincronizarse en todos tus dispositivos.
  • Actualiza el firmware tanto en tu enrutador como en tu cámara IP a las versiones más recientes, incluso si acabas de comprar el dispositivo, y asegúrate de hacer esto con regularidad. Las campañas de piratería de cámaras IP a gran escala a menudo aprovechan vulnerabilidades conocidas desde hace mucho tiempo que solo se pueden solucionar instalando actualizaciones.

4. Coloca todas las cámaras y los dispositivos inteligentes en un segmento de Wi-Fi aislado

Te recomendamos que segmentes el Wi-Fi de tu hogar en distintas subredes. Seguro te hayas encontrado con esto en los cafés, que a menudo tienen una red Wi-Fi para el personal y otra para los invitados.

Lo ideal es mover todas las cámaras IP y otros dispositivos domésticos inteligentes a una red Wi-Fi separada y se aíslen por completo de los ordenadores portátiles, teléfonos y otros dispositivos de trabajo. Mejor aún, deberías aislar las cámaras IP de todos los demás dispositivos creando una red Wi-Fi dedicada específicamente para ellas.

La mayoría de los enrutadores modernos te permiten crear al menos dos redes Wi-Fi, una red principal y una red para invitados, mientras que los modelos más avanzados pueden admitir más. De esa manera, incluso si tu cámara es pirateada, el atacante no podrá llegar a tus otros dispositivos ni acceder a archivos confidenciales.

Cómo abrir la interfaz web de tu enrutador

  1. Introduce la dirección IP del enrutador en la barra de direcciones de tu navegador. Por lo general, está impresa en una etiqueta en la parte inferior del enrutador. Las direcciones IP comunes para enrutadores domésticos incluyen 168.0.1, 192.168.1.1 y 10.0.0.1.
  2. Inicia sesión en la página que se abre. La mayoría de los enrutadores tienen un nombre de usuario y una contraseña predeterminados, que generalmente también están impresos en la misma etiqueta. Algunos enrutadores pueden pedirte que crees tu propio nombre de usuario y contraseña. Recomendamos elegir unos seguros y guardarlos en Kaspersky Password Manager. Los atacantes conocen desde hace mucho tiempo las contraseñas predeterminadas de fábrica, y si no cambias la contraseña de tu enrutador, es posible que puedan acceder a tu red doméstica con facilidad.
  3. Abre la configuración y busca las secciones relacionadas con la segmentación de Wi-Fi o la creación de subredes o redes de invitados.

Para obtener instrucciones detalladas, consulta el manual del enrutador o la sección de soporte del sitio web del fabricante. Para obtener más consejos sobre cómo proteger tu hogar inteligente, echa un vistazo a nuestra publicación Cómo proteger tu hogar inteligente.

5. Aprende a detectar cámaras ocultas, tanto en casa como mientras viajas

Nuestro conjunto final de recomendaciones no se trata de configurar la cámara en sí, sino de una buena higiene de seguridad.

Adquiere el hábito de verificar la lista de clientes en tu enrutador. Si ves un dispositivo desconocido con un nombre o dirección MAC extraños, investiga qué es y por qué está conectado a tu red doméstica. Nuestra solución de seguridad incluye el componente especial de Monitor de casa inteligente. Esta función puede alertarte cuando un nuevo dispositivo se conecta a tu red cableada o inalámbrica doméstica, proporcionar recomendaciones sencillas para mejorar la seguridad de la red doméstica e identificar contraseñas débiles del enrutador y cifrado inseguro.

Al viajar, recomendamos revisar las habitaciones de hotel y las propiedades de alquiler en busca de dispositivos de grabación ocultos:

  • Inspecciona los lugares que ofrezcan una vista “conveniente” de la habitación, como rejillas de ventilación, detectores de humo, tomas de corriente y objetos decorativos.
  • En la oscuridad, usa tu teléfono inteligente como un detector óptico improvisado: enciende la linterna y la cámara, analiza lentamente la habitación y busca reflejos distintivos de la lente de una cámara.
  • Usa la cámara frontal para buscar fuentes de luz infrarroja que sean invisibles para el ojo humano: esto puede ayudarte a detectar la iluminación IR utilizada para la “visión nocturna”.

Para aprender más métodos prácticos para encontrar cámaras espía, consulta nuestro artículo Cuatro formas de encontrar cámaras espías.

Qué otras cosas debes saber sobre la vigilancia y las cámaras:

Consejos