El uso de las VPN está creciendo en todo el mundo: el promedio mundial se mantiene estable en un crecimiento del 20 % por año. Los usuarios han llegado a valorar todo lo que ofrece una VPN: cifra tu conexión, te protege del implacable seguimiento de los proveedores de acceso a Internet (y de los anuncios personalizados que suelen acompañarlo), oculta tu dirección IP y tu ubicación, y te permite seguir utilizando tus servicios de pago favoritos mientras viajas. Esto cobra especial importancia en grandes eventos públicos, como torneos internacionales de fútbol, los Juegos Olímpicos o conciertos de artistas populares, donde las probabilidades de que los estafadores intercepten una conexión Wi-Fi desprotegida aumentan considerablemente.
Dicho esto, las VPN vienen con sus propias frustraciones. Una de las mayores es que muchos dispositivos inteligentes, incluidos televisores, consolas de videojuegos, dispositivos de streaming y dispositivos de hogar inteligente, no pueden ejecutar una VPN en absoluto. Además de eso, generalmente debes configurar la VPN por separado en cada dispositivo de tu hogar. Instalar la VPN directamente en el router de tu hogar resuelve ambos problemas a la vez: protege toda tu red doméstica, incluidos los dispositivos recién añadidos. A continuación, analizamos con más detalle los beneficios que te ofrece esta configuración.
1. Todos los dispositivos cuentan con protección VPN
Activa una VPN en tu router y todos los dispositivos conectados a la red Wi-Fi de tu hogar enviarán automáticamente su tráfico a través de esa conexión protegida y cifrada. No hay que hacer nada más: conecta tu teléfono, ordenador portátil o televisor a la red Wi-Fi y su tráfico ya se enrutará a través de la VPN.
Muchos servicios de VPN de pago limitan el número de dispositivos que puedes utilizar con una sola suscripción. Sin embargo, tu router solo cuenta como un dispositivo en esa lista, aunque pueda estar protegiendo a una docena o más de dispositivos de tu hogar a la vez.
Vale la pena señalar que la instalación de una VPN en un router generalmente solo es posible con servicios VPN de pago. Los planes gratuitos generalmente no ofrecen esta opción, o solo la permiten de manera muy limitada.
2. Configúralo y olvídate
Configurar una VPN en todos los teléfonos y ordenadores de casa puede resultar muy tedioso en poco tiempo. Y si tus dispositivos domésticos funcionan con una mezcla de sistemas operativos, tendrás que empezar por localizar los ajustes de la VPN en cada uno de ellos, ya que Android, Windows, iOS y macOS lo gestionan de forma diferente.
Con la configuración en el router, solo tienes que configurar la VPN una vez y esta cubrirá automáticamente cualquier dispositivo nuevo que conectes más adelante.
3. Protección incluso para dispositivos que no admiten VPN
Muchos dispositivos no pueden ejecutar una VPN en absoluto. Entre ellos se incluyen los televisores inteligentes, los dispositivos de streaming, las consolas de videojuegos y casi todos los dispositivos para el hogar inteligente que hay en el mercado, desde monitores para bebés hasta aspiradoras robot. Una VPN en tu router los protege a todos, y así no tienes que ajustar por separado la configuración de tu aspiradora o de tus luces inteligentes.
4. No hay necesidad de preocuparse por encender y apagar la VPN
Muchas personas quieren asegurarse de que ni un solo byte de sus datos salga de su dispositivo antes de que se active la VPN. El problema es que siempre hay un breve lapso de tiempo entre el encendido de un ordenador o un teléfono y la activación de la VPN, y durante ese lapso, los datos viajan por Internet sin cifrar.
Las soluciones habituales consisten en activar funciones especiales, como las funciones VPN siempre activa o kill switch de VPN, en el sistema operativo o en la aplicación de VPN. Sin embargo, una opción más efectiva es ejecutar la VPN en el router. De esa manera, la norma de “ni un byte sin la VPN” se cumple automáticamente en todos los dispositivos de tu red doméstica. Pero, para tener total tranquilidad, también te conviene configurar una función de kill switch en el router, de modo que, si la VPN se desconectara en algún momento (por ejemplo, si el servidor de la VPN dejara de estar disponible temporalmente), tus dispositivos perdieran por completo la conexión a Internet en lugar de recurrir a una conexión desprotegida.
5. Trabajar de forma remota con dos VPN a la vez
Otro problema habitual es la necesidad de utilizar dos servicios de VPN al mismo tiempo. Esto suele ocurrir con el trabajo remoto: necesitas una VPN corporativa para conectarte a la red de tu empresa, pero también quieres una VPN personal para todo lo demás. En muchos dispositivos, mantener dos conexiones VPN a la vez con fines diferentes resulta muy complicado de configurar o es directamente imposible. Cambiar constantemente entre ambas tampoco es práctico y genera brechas de privacidad y seguridad.
Una VPN en tu router también resuelve esto. Basta con activar la VPN corporativa en tu ordenador del trabajo y esta se ejecutará sobre tu conexión Wi-Fi, que ya está protegida por tu VPN personal en el router. En la práctica, acabas teniendo una VPN anidada dentro de la otra (VPN corporativa → Wi-Fi → VPN → Internet), pero esta configuración en capas rara vez causa problemas.
6. Evitar las aplicaciones que bloquean las VPN
Algunas aplicaciones bancarias y de streaming pueden detectar cuándo se está ejecutando una aplicación VPN en tu dispositivo y simplemente negarse a funcionar. Por lo general, no pueden saber qué tipo de VPN es ni por qué la estás utilizando. Simplemente se oponen a que cualquier conexión a la VPN esté activa. Si la VPN se ejecuta en tu router en lugar de en el propio dispositivo, este problema desaparece.
7. Protección de los invitados en tu red doméstica
Cualquier dispositivo de amigos o familiares que se conecte a tu red Wi-Fi también obtiene automáticamente la protección de la VPN, sin que sea necesario que realicen ninguna configuración por su parte.
8. Menor carga para tus dispositivos
Dado que el router se encarga de la carga de trabajo del cifrado, tus teléfonos, tabletas y otros dispositivos ligeros pueden utilizar menos potencia de procesamiento y consumir menos batería de lo que lo harían si ejecutaran ellos mismos una VPN.
9. Administración de VPN simplificada
¿Necesitas cambiar de servidor VPN, modificar los protocolos o ajustar otras opciones? Solo tienes que hacerlo una vez, en el router. No hace falta volver a configurar cada dispositivo por separado.
Precauciones y aspectos a tener en cuenta
A pesar de todas sus ventajas, ejecutar una VPN en tu router conlleva algunas desventajas que conviene conocer.
- Cifrar el tráfico de toda una red requiere una gran potencia de procesamiento, por lo que, en un router con poca potencia, la velocidad de conexión podría verse limitada.
- Algunos routers no admiten VPN en absoluto, o solo funcionan con protocolos más antiguos y menos seguros como PPTP.
- Si tu router te lo ha proporcionado tu proveedor de Internet, es posible que no tengas los permisos suficientes para instalar una VPN en él.
En cualquiera de estos casos, puedes comprar un router más potente que admita VPN y utilizarlo en lugar del dispositivo proporcionado por el proveedor de Internet, o junto con él, configurando tu red doméstica y la VPN en tu propio dispositivo.
Con esta configuración, tus dispositivos se conectan de la siguiente manera: dispositivo → Wi-Fi o Ethernet → VPN personal en el router → Internet. En el caso de los ordenadores que también se conectan a una VPN corporativa, la ruta es ligeramente diferente: dispositivo → VPN corporativa en el dispositivo → Wi-Fi o Ethernet → VPN personal en el router → Internet.
Si no puedes conectar tu propio router directamente a la red de tu proveedor de Internet porque tu modelo no dispone del puerto adecuado (por ejemplo, en el caso de una conexión de fibra), puedes utilizar un cable Ethernet para conectar la entrada de tu router personal al dispositivo de tu proveedor. En ese caso, puedes poner el router proporcionado por el proveedor de Internet en modo puente o, simplemente, desactivar su Wi-Fi para que no genere interferencias inalámbricas innecesarias, ya que su única función ahora es conectarse a la red del proveedor y transmitir esa conexión a tu propio router.
También conviene señalar que algunos servicios en línea, como bancos, sitios web gubernamentales, tiendas online y plataformas de streaming, pueden restringir o bloquear por completo el acceso cuando detectan una dirección IP extranjera a través de una VPN. Para evitarlo, puedes desactivar el Wi-Fi de tu teléfono y utilizar tus datos móviles en su lugar, o bien adoptar un enfoque más sofisticado para la configuración de tu router, como se describe a continuación.
La mayoría de los routers modernos te permiten crear más de una red Wi-Fi, y suelen admitir al menos una red doméstica y otra para invitados, cada una con su propia configuración. Puedes utilizar esta opción para crear dos redes: una con la VPN siempre activada y otra sin ella. De este modo, para los servicios que no funcionan bien con las VPN, basta con cambiar a la red Wi-Fi no segura.
Si estás dispuesto a dedicar algo más de tiempo a la configuración, existe una opción aún más práctica, conocida como túnel dividido: configurar individualmente determinados servicios o sitios web para que eludan la VPN, mientras que el resto del tráfico se envía a través de tu conexión a la VPN segura, como de costumbre. Para ello, tendrás que especificar las direcciones de los sitios que deben eludir la VPN.
Muchos routers con numerosas funciones también te permiten dividir tus dispositivos domésticos en grupos y establecer diferentes reglas de conexión para cada grupo. De esta forma, podrías configurarlo todo para que tu televisor inteligente acceda a los servicios de streaming sin VPN, mientras que tus dispositivos de hogar inteligente, ordenadores y teléfonos solo se conecten a Internet a través del canal protegido.
Cómo configurar una VPN en tu router
Configurar una VPN en tu router puede parecer más complicado que instalarla en dispositivos individuales, pero ofrece mucha más comodidad y protección para toda tu red doméstica.
Para hacer esto, necesitarás un router compatible con VPN y una suscripción a un Servicio de VPN capaz de generar archivos de configuración para router que utilicen protocolos VPN modernos. Kaspersky VPN admite los dos protocolos VPN más utilizados, OpenVPN y WireGuard, para conectar router al servicio.
Puedes crear un archivo de configuración de la VPN de Kaspersky para tu router siguiendo nuestra nuestra guía detallada. Para obtener instrucciones específicas para tu modelo de router, te recomendamos que busques en Internet o que le preguntes a un asistente de IA algo como “cómo configurar una VPN en {tu modelo de router}“.
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