¿Qué es un virus troyano?

Un caballo de Troya o troyano es un tipo de malware que a menudo se camufla como software legítimo. Los ciberladrones y los hackers pueden emplear los troyanos para intentar acceder a los sistemas de los usuarios. Normalmente, algún tipo de ingeniería social engaña a los usuarios para que carguen y ejecuten los troyanos en sus sistemas. Una vez activados, los troyanos pueden permitir a los cibercriminales espiarte, robar tus datos confidenciales y obtener acceso por una puerta trasera a tu sistema. Estas acciones pueden incluir las siguientes: A diferencia de los virus y los gusanos informáticos, los troyanos no pueden multiplicarse. Los troyanos se clasifican en función del tipo de acciones que pueden realizar en el ordenador: Instalando un potente software antimalware, puedes proteger tus dispositivos (ordenadores de sobremesa, ordenadores portátiles, ordenadores Mac, tablets y smartphones) de los troyanos. Una solución antimalware eficaz (como Kaspersky Anti-Virus) detectará y evitará los ataques de troyanos a tu ordenador de sobremesa, mientras que Kaspersky Mobile Security proporciona protección universal antivirus para smartphones Android. Kaspersky Lab dispone de productos antimalware que protegen los dispositivos siguientes de los troyanos: Otros artículos y enlaces relacionados con los troyanos
Cómo pueden afectarte los troyanos
Un troyano backdoor (de puerta trasera) proporciona el control remoto del ordenador infectado a los ciberdelincuentes. Estos troyanos permiten al ciberdelincuente hacer todo lo que desee en el ordenador infectado, como enviar, recibir, iniciar y eliminar archivos, mostrar datos y reiniciar el ordenador. Los troyanos backdoor (de puerta trasera) a menudo se utilizan para unir un conjunto de ordenadores infectados para formar un botnet o una red zombi que se puede utilizar con objetivos delictivos.
Los exploits son programas que contienen datos o código que se aprovechan de una vulnerabilidad del software de aplicaciones que se ejecuta en el ordenador.
Los rootkits están diseñados para ocultar ciertos objetos o actividades en el sistema. A menudo, su objetivo principal es evitar la detección de programas maliciosos con el fin de ampliar el periodo en el que los programas pueden ejecutarse en un ordenador infectado.
Los programas Trojan-Banker, o troyanos bancarios, están diseñados para robar tus datos bancarios de sistemas de banca online, sistemas de pago electrónico y tarjetas de débito o crédito.
Estos programas realizan ataques DoS (denegación de servicio) contra una dirección web específica. Mediante el envío de una gran cantidad de solicitudes (desde tu ordenador y otros ordenadores infectados), el ataque puede saturar la dirección de destino y originar una denegación de servicio.
Los programas de descarga de troyanos, Trojan-Downloader, pueden descargar e instalar nuevas versiones de programas maliciosos en el ordenador, incluidos troyanos y adware.
Los hackers utilizan estos programas para instalar troyanos y virus, o bien para evitar la detección de programas maliciosos. No todos los programas antivirus pueden analizar todos los componentes incluidos en este tipo de troyano.
Los programas Trojan-FakeAV simulan la actividad de software antivirus. Están diseñados para extorsionar al usuario a cambio de la detección y eliminación de amenazas, aunque estas no existan realmente.
Este tipo de programas roba los datos de la cuenta de usuario de los jugadores online.
Los programas Trojan-IM roban los datos de inicio de sesión y las contraseñas de los programas de mensajería instantánea, como ICQ, MSN Messenger, AOL Instant Messenger, Yahoo Pager, Skype, etc.
Este tipo de troyano puede modificar los datos del ordenador para que no funcione correctamente o no puedas utilizar datos específicos. El cibecriminal solo restaurará el rendimiento del ordenador o desbloqueará los datos una vez que hayas pagado el dinero "de rescate" que solicita.
Estos programas pueden costarte dinero en forma de envío de mensajes desde el dispositivo móvil a números de teléfono con tarificación especial.
Los programas Trojan-Spy pueden espiar cómo utilizas el ordenador. Por ejemplo, mediante el seguimiento de los datos que introduces a través del teclado, la realización de capturas de pantalla o la obtención de una lista de aplicaciones en ejecución.
Estos programas pueden recopilar las direcciones de correo electrónico del ordenador.
Cómo protegerse frente a los troyanos





