Conectar ordenadores personales a otros sistemas informáticos o a Internet abre un abanico de posibilidades, como facilitar la colaboración con otros, combinar recursos o mejorar la creatividad. Pero también expone a los usuarios a distintos peligros.

La piratería, el robo de identidad, el malware y el fraude online son amenazas comunes que los usuarios podrían afrontar al conectar sus sistemas a una red o a Internet.

¿Y si hubiera un modo de proteger a los usuarios de los peores peligros con ayuda de una pared invisible que filtrara estas amenazas? Tenerlo sería fundamental y, por suerte, ya existe. Esta pared invisible es lo que se conoce como firewall.

El firewall se erige entre un equipo y la conexión a una red externa o la web, y determina qué tráfico de red puede pasar y cuál se considera peligroso. Básicamente, separa el tráfico bueno y seguro del malo y no fiable.

Tipos de firewall

Los distintos tipos de firewall incluyen software, hardware o una combinación de ambos. Todos ellos tienen diferentes usos, puntos fuertes y carencias.

Stateful

Uno de los tipos de protección que puede actuar en más sitios al mismo tiempo disponible son los, firewalls stateful inspection, que controlan el tráfico teniendo en cuenta propiedades técnicas como los protocolos específicos, los estados y los puertos.

Los firewalls stateful inspection filtran la información para determinar si los datos están autorizados a pasar al usuario. Estas decisiones se basan a menudo en las reglas establecidas por el administrador a la hora de configurar el equipo y el firewall.

El firewall también puede tomar sus propias decisiones basándose en interacciones anteriores de las que ha "aprendido". Por ejemplo, los tipos de tráfico que causaron interrupciones anteriormente serían descartados en un futuro.

Proxy

Un firewall proxy es lo más parecido a una barrera física real. A diferencia de otros tipos de firewalls, actúa como intermediario entre redes y equipos externos, y evita el contacto directo entre los ambos.

Como un guardia en una puerta, analiza y evalúa los datos entrantes. Si no detecta ningún problema, los datos se pueden transferir y llegan al usuario.

La desventaja de este tipo de fuertes medidas de seguridad es que, a veces, interfiere con los datos entrantes que no suponen una amenaza, ocasionando así retrasos en la funcionalidad.

Última generación

La constante evolución de las amenazas implica contar con soluciones más sólidas. Los firewalls de última generación superan este problema porque combinan las funciones de un firewall tradicional con sistemas de prevención de intrusiones en la red.

De hecho, los firewalls de última generación para amenazas específicas están diseñados para examinar e identificar con precisión peligros concretos, como malware avanzado. Este es el tipo de firewalls más utilizado por empresas y redes sofisticadas, ya que proporciona una solución integral para filtrar y descartar cualquier peligro.

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